Antes
del 1 de enero de 2005, algunos de los costos ocultos del
sistema de cuotas multilateral eran las tarifas asociadas
(para algunos proveedores más abiertamente que para
otros) a la administración y distribución
de licencias de exportación. Al no haber más
cuotas o requisitos de visa, había gran expectativa
general respecto a que – mundialmente – los
precios bajarían.
Aunque muchos factores adicionales afectan el precio de
la confección, tales como costo y disponibilidad
de telas y otros insumos, así como el volumen / eficiencias
de escala, no se puede negar que el sistema de cuotas añadía
una capa de burocracia y costo. Es obvio que el costo promedio
de las prendas de vestir en dólares por metro cuadrado,
proveniente
de China, en Estados Unidos bajó considerablemente
de US$ 4.08 en 1995 (cuando todos los productos estaban
sujetos a cuota) a $2.57 (en 2005). Para China, la correlación
entre precio y disponibilidad de cuota es evidente por el
hecho de que los precios durante el mes de enero y febrero
de 2006 (con los productos de nuevo bajo cuotas) son considerablemente
más altos que en el 2005.
Sin embargo, a pesar de las expectativas de precios más
bajos, la mayoría de los otros proveedores no han
variado mucho del rango que tenían en 1995. Es interesante
observar que varios proveedores ganan ahora más dólares
por metro cuadrado que en 1995. Hong Kong fue – y
es – el proveedor de mayor precio por metro cuadrado
entre los principales proveedores.
Para los seis proveedores parte del Tratado de Libre Comercio
Estados Unidos – Centro América y República
Dominicana (CAFTA-DR) el costo general promedio de la confección
se presenta en la lista a continuación:
De muchas maneras, es aún más difícil
encontrar un patrón claro en una comparación
de cifras producto por producto. Para la mayoría
de países de Centro América y para República
Dominicana, las categorías principales de productos
enviados al mercado de Estados Unidos han permanecido estables
durante los últimos diez años, con una concentración
fuerte en tops de tejido de punto de algodón, pantalones
de algodón y ropa interior.
Estas prendas de algodón están entre los productos
que más demandan los consumidores de Estados Unidos
– sumando casi el 14 por ciento de las importaciones
de Estados Unidos. En conjunto, las categorías 338,
339, 347, 348 y 352 suman el siguiente porcentaje de exportaciones
de textiles y confección de cada uno de los países
CAFTA:
Costa
Rica:
República Dominicana:
El Salvador:
Guatemala:
Honduras:
Nicaragua: |
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71%
de las exportaciones
51% de las exportaciones
64% de las exportaciones
49% de las exportaciones
65% de las exportaciones
69% de las exportaciones |
Aunque los
fabricantes de la región trabajan para diversificar
su base de productos, a la fecha estas prendas aún
son los cimientos de la industria.
Entonces, ¿qué ha ocurrido a los precios de
estos productos desde el desmantelamiento de las cuotas?
While the region’s manufacturers work on diversifying
their product base, today these garments are still the foundation
of the industry. So what’s happened to the prices
of these goods since the lifting of quotas?
Antes de la eliminación de cuotas, el hecho de que
estos productos fuesen muy solicitados tuvo el efecto doble
de límites muy utilizados por aquellos proveedores
sujetos a cuota (y por tanto, un precio mayor para garantizar
una licencia de exportación) y una ventaja competitiva
para proveedores libres de cuota.
Para las camisas de tejido de punto de algodón en
las categorías 338 y 339, el precio general por docena
bajó de forma medida: para la categoría 338
el precio por docena bajó de $52.39 en 1995, a $39.64
en 2000, y a $31.78 en el 2005; y para la categoría
339 el precio por docena pasó de $50.38 en 1995,
a $40.67 en 2000, a $34.59 en el 2005. Ilustrando lo que
quizá es el único patrón consistente,
esta caída de precio es más notable en productos
de China: de un precio alto de $96.44 por docena en el 2000
a sólo $29.53 en el 2005 (pero más cercano
a $48 por docena para enero y febrero de 2006)(categoría
338); y de $72.49 por docena (año 2000) a sólo
$31.63 en el 2005 (y actualmente de nuevo está a
$65 por docena). Los puntos de precio para México,
no obstante, continuaron siendo asombrosamente estables
durante los últimos diez años (algo especialmente
cierto para la Categoría 338). Para los proveedores
de Centro América, los precios bajaron un poco.
En la categoría 338, Honduras y El Salvador son ahora
los proveedores número uno y dos, respectivamente.
Aquí, la caída de precio (a grandes rasgos
un tercio para cada uno) podría reflejar el cambio
de simples operaciones de ensamblado a una cadena de producción
integrada verticalmente. Ambos incrementaron participación
de mercado de cero aranceles durante la última década
y ambos hacen uso extensivo de los beneficios de cero aranceles
bajo la ley de Sociedades Comerciales para la Cuenca del
Caribe (CBTPA) para enviar camisetas de uso externo en esta
categoría hechas con telas formadas regionalmente
(o camisas tejidas a forma) con hilos de Estados Unidos.
Para la categoría 339, Guatemala es un proveedor
líder, compitiendo mensualmente con México
para obtener el primer puesto. La bajada de precio de $10
a $15 por docena desde 1995, sin duda ayudó a incrementar
el porcentaje de mercado de Guatemala para este producto.
Excepto en China, donde el precio de productos de la categoría
352 cayeron de un máximo de $16.35 por docena en
1995 a $12.21 por docena en el 2005 (llegando hasta a $20
por docena en el 2006), los puntos de precio para ropa interior
de algodón permanecieron más o menos estables
durante la pasada década. El precio en general, por
docena, en el 2005 ($11.30) aún es muy parecido al
de 1995 ($10.86). Es interesante observar que para México
y Guatemala, el precio de las prendas de ropa interior de
algodón es considerablemente mayor ahora que en 1995.
Debido a que los aranceles de importación de Estados
Unidos se calculan sobre el valor de la prenda, la ventaja
arancelaria contemplada ya sea en NAFTA o CBTPA permite
colocar órdenes de mercadería de mayor valor.
Para pantalones de algodón en las categorías
347 y 348, nuevamente, el precio por docena de China bajó
dramáticamente – reducido en más de
la mitad en ambos casos. Para prendas de vestir de hombres
y niños en la categoría 347, los precios para
los principales proveedores de CAFTA – República
Dominicana, Nicaragua y Honduras – son muy consistentes
con los precios del 2000, antes de la eliminación
de cuotas. Aunque no es un productor prioritario en términos
de volumen, el valor de los bienes exportados por Guatemala
fue alrededor de 20 por ciento más alto en el 2005
que en el 2000. A más de $100 por docena, Guatemala
tiene un precio bastante mayor al promedio general. En la
categoría 348, los precios para la mayoría
de proveedores (excepto China) se mantuvieron estables.
Dos excepciones en la región CAFTA son Honduras y
Nicaragua, donde los precios cayeron levemente.

Para China, el patrón de precios mucho menores se
amplifica en las prendas de lana tales como abrigos de lana
de mujer y niña en la categoría 435.
En general, los límites de cuota sobre prendas de
lana de alto valor fueron puestos a niveles muy bajos. Después
de la eliminación de cuotas, esta categoría
es un ejemplo de dónde subió el precio por
docena (de $369.74 por docena a $405.27) – no bajó.
Sin embargo, el precio de China se ve reducido a la mitad
de un máximo de más de $600 por docena en
el 2000 a $328 por docena en el 2005 (para el mes de febrero
de 2006 el precio era de casi $500 por docena). Actualmente,
China es el principal proveedor en esta categoría.
República Dominicana – con un precio y volumen
de envíos que se mantienen más o menos estables
– es el principal proveedor de la región CAFTA,
y es ya el segundo mayor proveedor en general. otros proveedores
CAFTA, Guatemala y Costa Rica, están maximizando
el incentivo de libre de aranceles para este producto, ganando
más dólares por docena que antes. A pesar
del precio relativamente alto para cada uno de estos países,
los envíos crecieron durante el pasado año.
Sacar conclusiones o predecir las tendencias comerciales
futuras sólo sobre puntos de precio es una tarea
difícil, si no imposible. Hoy en día, en el
ambiente de sourcing post-cuotas, jugarán un papel
importante en la ecuación de competitividad factores
que no son precio y volumen – o al menos, adicionales
al precio y el volumen. Conseguir nichos de mercado o ampliarse
a prendas de vestir más de última moda puede
“costar” porcentaje de mercado, pero hacer ganar
más valor a largo plazo.
Conforme entren en vigor los beneficios completos del Acuerdo
de Libre Comercio Estados Unidos – Centro América,
República Dominicana (CAFTA-DR), la mayor gama de
opciones libres de aranceles – hilos y telas, telas
de escaso abastecimiento adicionales, artículos elegibles
para una regla de origen de simple transformación,
además de las opciones de proceso post ensamblaje
que están en la vanguardia de la industria de la
moda- aportarán formas adicionales de incrementar
la ventaja competitiva de la región, mientras se
“gradúa” y abandona los artículos
de confección básicos.
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Prior
to January 1, 2005, one of the hidden costs of the multilateral
quota system were the fees associated – for some suppliers
more openly than others – with the administration
and distribution of export licenses. With no more quotas,
and no more visa requirements, there was a general expectation
that – globally – prices would decline.
While many other factors affect the price of apparel, such
as the cost and availability of fabrics and other inputs,
as well as volume/efficiencies of scale, there is no denying
that the quota system added a layer of bureaucracy and cost.
This is clearly true
of China where the average cost of apparel in U.S. dollars
(per square meter) dropped considerably, from $4.08 in 1995
(while all goods were subject to quota) to $2.57 (in 2005).
For China, the correlation between price and quota availability
is evident by the fact that prices for the month of January
and February 2006 (with goods back under quota) are considerably
higher than they were in 2005.
However, despite expectations of lower prices, the vast
majority of other suppliers have not wavered greatly out
of range from 1995. Interestingly, several suppliers are
now earning more dollars per square meter than in 1995.
Hong Kong was – and is – the highest priced
supplier per square meter among the leading suppliers.
For the six suppliers party to the U.S.-Central America
and Dominican Republic Free Trade Agreement (DRCAFTA) the
overall average cost of apparel is listed below:
In many ways a clear pattern is even harder to find in a
comparison of the price figures product by product. For
most of the Central American countries and the Dominican
Republic the major product categories shipped to the U.S.
market have remained stable over the past ten years, with
a heavy concentration on Cotton Knit Tops, Cotton Trousers
and Underwear. These cotton garments are among the products
that are most in demand by U.S. consumers – accounting
for nearly 14 percent of total U.S. imports.
Together, Categories 338, 339, 347, 348 and 352, account
for the following percentage of textile and apparel exports
from each of the CAFTA countries:
CostaRica:
Dominican Republic:
El Salvador:
Guatemala:
Honduras:
Nicaragua:
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71% of exports
51% of exports
64% of exports
49% of exports
65% of exports
69% of exports |
While the region’s
manufacturers work on diversifying their product base, today
these garments are still the foundation of the industry. So
what’s happened to the prices of these goods since the
lifting of quotas?
Prior to the elimination of quotas, the fact that these products
were in high demand had the dual effect of highly utilized
limits (and, therefore, a higher price to secure an export
license) for those suppliers subject to quota, and a competitive
advantage for quota-free suppliers.
For Cotton Knit Shirts in Categories 338 and 339, the overall
price per dozen declined in a measured fashion: for Category
338 the price dropped from $52.39 in 1995, to $39.64 in 2000,
and to $31.78 in 2005; and for Category 339 the price per
dozen went from $50.38 in 1995, to $40.67 in 2000, to $34.59
in 2005. Illustrating what is perhaps the only consistent
pattern, this price drop is most notable for goods from China:
from a high of $96.44 per dozen in 2000 to only $29.53 in
2005 (but closer to $48 per dozen for January and February
2006)(Category 338); and from $72.49 per dozen (in 2000) to
only $31.63 in 2005 (and now is again at $65 per dozen). The
price points for Mexico, however,
remained remarkably stable over the past ten years (this is
especially true of Category 338). For Central American suppliers,
prices declined some.
In Category 338, Honduras and El Salvador now rank as the
number one and number two suppliers, respectively. Here the
price drop (roughly one-third for each) could be a reflection
of the move away from mere assembly operations to a more vertically
integrated chain of production. Both increased market share
over
the past decade, and both make extensive use of the duty-free
benefit under the Caribbean Basin Trade Partnership Act (CBTPA)
to ship outwear T-shirts in this Category made from regionally
formed fabrics (or knit-to-shape shirts) from U.S. yarns.
For Category 339, Guatemala is a leading supplier, sparring
with Mexico monthto- month for the top ranked position. The
price decrease of $10 to $15 per dozen since 1995, no doubt,
contributed to Guatemala’s increased market share for
this product.
Other than China, where the price of goods in Category 352
dropped from a high of $16.35 per dozen in 1995 to $12.21
per dozen in 2005 (now running up to $20 per dozen in 2006),
the price points for Cotton Underwear remained more or less
steady over the past decade. The overall price per dozen in
2005 ($11.30) is still very comparable to that of 1995 ($10.86).
Interestingly, for Mexico and Guatemala, the price of Cotton
Underwear garments is considerably higher now than in 1995.
Because U.S. import duties are assessed on the value of the
garment, the duty-free advantage provided under either NAFTA
or CBTPA allows the placement of orders for higher value merchandise.
For Cotton Trousers in Categories 347 and 348, again, China’s
price per dozen declined dramatically – cut by more
than one-half in both cases. For Men’s and Boys’
garments in Category 347, the prices for the major CAFTA suppliers
– Dominican Republic, Nicaragua and Honduras –
are very consistent with the prequota
elimination prices of 2000. Although not a top producer in
terms of volume, the value of goods exported from Guatemala
are some 20 percent higher in 2005 than in 2000. At more than
$100 per dozen, Guatemala’s is priced well above the
overall average. In Category 348, prices for most suppliers
(except for China) held steady. Two exceptions in the CAFTA
region are Honduras and Nicaragua, where prices dropped slightly.

For China, the pattern of sharply decreased prices is amplified
for wool garments such as Women’s and Girls’ Wool
Coats in Category 435. In general, quota limits on high value
wool garments were set at very low levels. Following the elimination
of
quotas, this category is one example of where the average
price per dozen jumped up (from $369.74 per dozen to $405.27)
– not down. China’s price, however, is once again
cut in half from a high of more than $600 per dozen in 2000
to $328 per dozen in 2005 (month of February 2006 price is
nearly $500 per dozen). China is now the leading supplier
in this category. The Dominican Republic – with a price
and shipment volume that are more or less steady – is
the leading CAFTA region supplier, and is now the second largest
supplier overall. Other CAFTA suppliers,
Guatemala and Costa Rica, are maximizing the duty-free incentive
for this product, earning more dollars per dozen than before.
Despite the relatively high price for each of these countries,
shipments increased over the past year.
Drawing conclusions or forecasting future business trends
on price points alone is a difficult – if not impossible
– task. Now in the post-quota sourcing environment,
factors other than price and volume – or at least, in
addition to price and volume – will play an important
part in the competitiveness equation. Carving out niche
markets or expanding into more fashion-forward garments may
“cost” market share, but earn more value over
the long term.
As the full benefits of the U.S.-Central America Free Trade
Agreement (CAFTA) come into force, the wider range of duty-free
options – for more regional yarns and fabrics, additional
short supply fabrics, the articles eligible for a single transformation
rule of origin, not to mention the post assembly processing
options which are on the cutting edge of the fashion industry
will provide additional means to expand the region’s
competitive edge while “graduating” away from
the basic apparel items.
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