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Aunque existen oportunidades significativas para proveedores
de CAFTA, los fabricantes de la región también
enfrentan retos significativos. Los principales son: costos,
acceso a fuentes, concentración en categorías
de productos, desarrollo de capacidades de producción
"full-package" o paquete completo y cumplimiento
con leyes laborales.
Costos
En el ambiente post-cuotas, los fabricantes de la región
han notado presión significativa de competencia por
parte de exportadores de bajo costo en Asia. Aunque los
costos de mano de obra en países CAFTA son menores
que los de México, tienden a ser más altos
que los de la mayoría de países exportadores
de vestuario en Asia. Para compensar las desventajas de
salarios locales más altos, las empresas de República
Dominicana han trasladado algunas operaciones de ensamblado
a haití, que tiene menores costos de mano de obra.
Estrategias similares que pueden emprender los productores
de países de CAFTA incluyen reposicionar y diferencias
productos y servicios, para no competir directamente con
sus rivales de China. Esto incluye entrar a productos de
precio más alto y añadir valor por medio de
capacidades de diseño y mejora de servicio, ofreciendo
capacidad de servicio completo (Malone & Ramey, 2005).
Capacidad de telas
La disponibilidad de telas se ha discutido mucho como reto
a los productores de la mayoría de países
del CAFTA. La provisión regional de telas existente
llena sólo la mitad de las necesidades de los productores;
por tanto, un volumen significativo de telas utilizadas
en la producción de prendas debe importarse. Tradicionalmente,
debido a las provisiones asociadas a 807, los países
de Acceso Especial, CBTPA y CAFTA han sido destinos principales
de exportaciones de hilaza y tela de Estados Unidos, tomando
aproximadamente el 25 por ciento de exportaciones de tela
y el 40 por ciento de exportaciones de hilaza de Estados
Unidos. El alto costo de continuar importando tela de fuentes
de Estados Unidos, sin embargo, erosiona la competitividad
en costos y los beneficios obtenidos con los términos
de CAFTA relativos a exportación de confección
libre de impuestos. Las reglas de origen negociadas bajo
el CAFTA, que permiten
Producto
Las importaciones de vestuario de países de CAFTA,
históricamente, se han concentrado mucho en productos
que llevan poca mano de obra, especialmente tops básicos
de tejido de punto, pantalones, shorts, ropa interior y
ropa para dormir. se ha dicho que aunque algunas ya lo hacen,
la mayoría de fábricas de la región
están en proceso de desarrollar habilidades conjuntas,
administración o líneas de producción
para manejar muchos tipos de productos de moda y operaciones
de costura complejas. La colaboración con clientes
en diseño de prendas y desarrollo de producto, aumentar
la familiaridad con tendencias de moda en hilaza y telas,
y trabajar más de cerca con los clientes para desarrollar
nuevas líneas de mercadería, son estrategias
que deberían implementarse para atraer y retener
a los clientes, especialmente minoristas que desarrollan
líneas con marca privada (speer, 2004). Los productores
de CAFTA deberían también desarrollar capacidad
para fabricar artículos de moda con cambios de estilo
y de color según temporada, para aprovechar los tiempos
cortos que son requisito de muchos importadores y clientes
minoristas en Estados Unidos. otro reto para los fabricantes
de la región es mejorar la capacidad y habilidades
de la mano de obra, para manejar productos de moda delicados.
Con la implementación de servicios de respuesta rápida
e incrementando la capacidad de tela especializada, Centro
América, y no China, se convertiría en la
fuente principal de mercadería de moda más
rentable, en vez de continuar con producción de básicos
menos rentables actualmente producidos en la región.
Servicio
La producción de paquete completo es una opción
atractiva para muchas empresas de Estados Unidos, especialmente
minoristas involucrados en marca privada y compras específicas.
Los competitivos asiáticos se benefician de la infraestructura
establecida diseñada para brindar producción
de paquete completo, incluyendo desarrollo de producto,
sourcing y corte de telas, cosido de prendas, empaque, control
de calidad, financiamiento comercial y arreglos logísticos,
para facilitar las exportaciones a los importadores de Estados
Unidos. El desarrollo de manufactura de servicio completo
dentro de los países del CAFTA será un requisito
esencial para atender mejor a los clientes de Estados Unidos.
Los proveedores de CAFTA serán especialmente competitivos
si pueden ser innovadores y flexibles en producción,
capaces de cumplir con órdenes rápidas de
reabastecimiento o de emergencia, integrarse más
con la cadena de producción y mejorar tanto la calidad
como el tiempo de producción para productos de moda
más exclusivos. Koramsa, un productor de vestuario
en Guatemala, ha mostrado la capacidad de cumplir con esos
retos, y sirve como caso de estudio para
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Costs
In the post-quota environment, manufacturers in the region
have experienced significant competitive pressure from
low cost exporters in Asia. While labor costs in CAFTA
countries are lower than those in Mexico, they tend to
be higher than those in most apparel exporting countries
in Asia. To overcome disadvantages of higher domestic
wage rates, Dominican Republic firms have shifted some
assembly operations to Haiti, which has lower labor costs.
Additional strategies that might be undertaken by producers
in CAFTA countries include repositioning and differentiating
products and services so as not to compete directly with
Chinese rivals. This includes moving into higher-priced
goods and adding value though including design capabilities
and service enhancement through offering full service
capabilities (Malone & Ramey, 2005)
Fabric capacity
Fabric availability has been widely discussed as a major
challenge for producers within most CAFTA countries. Existing
regional fabric supplies meet only one-half of sourcing
needs of producers; therefore, a significant volume of
fabrics used in apparel production must be imported. Traditionally,
due to provisions associated with 807, Special Access,
and CBTPA, CAFTA countries have been primary destinations
for U.S. exports of yarn and fabric, with these countries
taking approximately 25 percent of U.S. fabric exports
and 40 percent of U.S. yarn exports. The high cost of
continuing to import fabric from U.S. sources, however,
will erode cost competitiveness and benefits gained through
duty free export of apparel under terms of CAFTA. Rules
of origin negotiated under CAFTA, permitting use of regional
fabrics, could benefit the region in the long run by attracting
foreign investment to enhance textile production. Notable
interest in investment in this sector has been expressed
by both Asian and U.S. firms, and interest in foreign
investment is expected to increase with full implementation
of the trade agreement. Attracting such investment will
be essential in order to overcome problems associated
with shortage of regionally produced fabrics and to maximize
benefits of CAFTA. As fabric capacity is gradually enhanced,
regional textile producers will also need to move toward
production of better quality and more fashion forward
fabrics to support production of more high-end fashion
apparel in the long-run. Establishment of a regional textile
supply also will further support faster turn times and
lower prices

Product
U.S. apparel imports from CAFTA countries, historically,
have been highly concentrated in products having low labor
content, particularly basic knit tops, pants, shorts,
underwear, and nightwear. It has been cited that even
some factories alredy do, most factories in the region
are in the process of development of skill sets, management,
or production lines to handle many types of fashion goods
and complex sewing operations. Collaboration with customers
on apparel design and product development, increasing
familiarity with fashion trends in yarns and fabrics,
and working more closely with customers in development
of new lines of merchandise are strategies that should
be implemented in order to attract and retain U.S. customers,
particularly retailers developing private label lines
(Speer, 2004). CAFTA producers should further develop
capabilities of manufacturing fashion items subject to
seasonal style and color changes in order to take advantage
of short lead time requirements of many importers and
retail customers. Another challenge for the manufacturers
in the region
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