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julio de 2005, después de mucho debate, el Presidente
de Estados Unidos George Bush, firmó el tan esperado
Tratado de Libre Comercio con Centro América y República
Dominicana (CAFTA, por sus siglas en inglés). El
tratado brinda oportunidades significativas para los productores
de textiles y vestuario dentro de Centro América,
así como a minoristas y otros importadores de los
Estados Unidos. El momento de la negociación final,
aprobación y entrada en vigencia del CAFTA ha sido
crucial, especialmente tomando en cuenta que la fase final
de la eliminación de cuotas textiles entró
en vigencia el 1 de enero de 2005. El lapso de diez años
para la eliminación de las cuotas introdujo mucha
incertidumbre en cuanto a las decisiones de “sourcing”
para los productores de textiles y vestuario, al igual que
para los contratistas, importadores y minoristas tanto en
países proveedores como importadores. Mientras muchos
dentro de la industria predecían que China, como
mayor exportador de textiles y vestuario del mundo, obtendría
la tajada del león del mercado de Estados Unidos,
otros sugerían que el crecimiento en la
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In
July 2005, after significant debate, U.S. President George
Bush signed the long awaited Central American Free Trade
Agreement (CAFTA). This agreement provides significant
opportunities for textile and apparel producers within
Central America and Dominican Republic, as well as retailers
and other importers within the United States. The timing
of final negotiation, passage, and enactment of CAFTA
has been crucial, especially in light of the final phase
of textile and apparel quota elimination having been implemented
on January 1, 2005. The ten year quota phase out introduced
significant uncertainty regarding sourcing decisions for
textile and apparel producers, contractors, importers,
and retailers within both supply and importing countries.
While many within the industry predicted that China, as
the world’s largest textile and apparel exporter,
would garner the lion’s share of the U.S. market,
others suggested that growth in China’s market share
would be tempered due to the implementation of safeguard
provisions included in China’s WTO protocol of accession.
As a result, it seemed likely that many U.S. companies,
in order to avoid undue risk while operating within an
uncertain trade environment, would develop multiple sources
that could provide low cost,
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