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de la moneda, las facilidades técnicas, la eficiencia burocrática,
energía barata, etc. Resaltar como meritorios esos rubros
está bien, pero lo que no puede incluirse, bajo ningún
concepto es ofrecer costo de mano de obra muy barata y costos laborales
bajos a través de condiciones de trabajo mínimas.
Eso sería por demás inhumano y deleznable y de ser
aceptado provocaría una carrera al fondo (race to the bottom),
cada país competiría con los vecinos para ofrecer “menores
leyes laborales” y el país más “explotador” sería
el que tendría un elemento adicional para atraer inversión.
A ello se le conoce como dumping social. Un escenario como este
tendría varias consecuencias: lucha negativa entre los países,
premio al país que menos legislación laboral tenga,
desventaja para los países que tienen mejores estándares
laborales, entre otros.
3. Opinión pública. A una ama de casa norteamericana
no le gustaría saber que el suéter que está usando
ha recogido el sudor de un niño que laboró muchas
horas en precarias y casi forzadas condiciones. Rechazan esa idea.
Cada vez es más sensible el peso de la opinión pública
en estos temas como lo demuestran las prácticas unilaterales
que han implementado muchas empresas a través de las llamadas
normas de conducta.
4. La OIT. La Organización Internacional de Trabajo es una
oficina especializada de las Naciones Unidas que, por lo mismo
tiene una vocación internacional y tiende a que se equiparen
las leyes laborales en la medida que lo permitan los marcos constitucionales
y legales de cada país. A la fecha ha emitido 183 Convenios
y en cuanto los países ratifiquen los convenios van unificando
en gran medida sus sistemas laborales. Con similar vocación
internacional se proyecta la Organización Mundial de Comercio
(OMC o WTO).
Por las razones indicadas,
el tema laboral es un componente regular de los referidos tratados.
Es de conocimiento general que en el tratado de libre comercio
CAUSA el tema laboral aparece como un capítulo más en el texto propuesto inicialmente por
los Estados Unidos. También es conocida la intención
de algunos sectores estadounidenses por presionar en este capítulo. ¿Qué quiere
decir presionar? Que el texto no se limite a simples declaraciones
ni propósitos de las partes sino que incluya herramientas
que garanticen el efectivo cumplimiento de lo que se llegue a acordar. ¿Cómo?
Eso lo analizaremos en el próximo artículo.
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a scenario would bring several consequences:
negative fighting among countries, awards to the country with the
least labor legislation, and disadvantages for countries with better
labor standards, among others. 3. Public opinion. An american housewife would not like to know
that the sweater she is wearing has collected the sweat of a child
who worked many hours under extreme and forced conditions. They
reject that idea. The weight of public opinion becomes more and
more sensitive to those subjects, as is shown by unilateral practices
implemented by many companies under the so-called rules of conduct.
4. The ILO. The International Labor Organization is a United
Nations´ specialized office that has an international vocation
and tends to even out labor laws as much as constitutional and
legal frames in each country allow. To date, it has issued 183
agreements and as soon as countries ratify those agreements,
they largely unify their labor systems. The World Trade Organization
(WTO) projects the same international vocation.
Due to the aforementioned reasons, the labor issue is a regular
component in all agreements. It is of general knowledge that in
the CAFTA (CAUSA, in Spanish) Free Trade Agreement the labor issue
is included as an additional chapter in the proponed text initially
by the United States. It is also well known that some US sectors
intend to press on this issue. What is meant by press? That the
text should not be limited to simple declarations nor purposes
by the parties, but that it includes tools that assure the effective
compliance of what is finally agreed. How? That we shall analyze
in a following article. |